Quizás ya hayan visto las noticias publicadas en el sitio Cross-files: los archivos del CICR han lanzado recientemente su proyecto de digitalización más ambicioso hasta la fecha. La biblioteca se complace en participar en este proyecto y seguir poniendo a disposición en línea, una parte cada vez mayor de sus colecciones únicas.

En este artículo, los llevamos detrás de cámaras para mostrar el trabajo del equipo de la biblioteca en la selección y preparación de las colecciones para su digitalización. Además, les ofrecemos una primera mirada a las casi 9.000 publicaciones que estarán disponibles en nuestro catálogo en línea en 2026 y 2027.

¿Por qué y qué digitalizamos?

La digitalización de nuestras colecciones bibliográficas tiene dos objetivos principales. En primer lugar, mejorar el acceso: las publicaciones que actualmente solo se pueden consultar en Ginebra estarán disponibles en línea. Nuestras colecciones documentan parte de la historia mundial del derecho humanitario y de la acción humanitaria en los conflictos armados desde mediados del siglo XIX. Una vez digitalizadas, estarán accesibles para investigadores de todo el mundo y para nuevas tecnologías de análisis.

En segundo lugar, preservarlas a largo plazo: cuando existe una copia digital, podemos reducir el número de manipulaciones de la copia original impresa, lo que ayuda a minimizar los daños a través del tiempo. Sin embargo, se trata de un equilibrio: algunas publicaciones, especialmente frágiles o dañadas, no serán digitalizadas, ya que se consideran demasiado delicadas para soportar el transporte y la digitalización. Es importante tener en cuenta que, para los materiales digitalizados, la consulta de la copia impresa seguirá siendo una opción, siempre y cuando el estado físico del material lo permita.

Estos dos objetivos siempre han guiado nuestra selección de colecciones para digitalizar. Esta vez, hemos seleccionado cuatro: nuestra colección de traducciones de los Convenios de Ginebra y sus Protocolos Adicionales, nuestro repositorio institucional de publicaciones del CICR, nuestra colección patrimonial «Fondo Histórico» y nuestra colección patrimonial «Prisioneros de Guerra».

Caricaturas, folletos y tratados en 135 combinaciones de idiomas diferentes

Comenzaremos con una colección más pequeña pero estratégica: las traducciones de los tratados internacionales fundamentales del derecho humanitario (DIH), los Convenios de Ginebra y sus Protocolos Adicionales. Las traducciones digitalizadas (desde el albanés hasta el vietnamita), enriquecerán las bases de datos de DIH del CICR. Las traducciones oficiales, en particular, se catalogarán cuidadosamente.

A continuación, digitalizaremos nuestro repositorio institucional de publicaciones del CICR: una colección de todo lo que la sede del CICR ha publicado en formato impreso, además de las traducciones producidas en las delegaciones de todo el mundo.[1] En total, se trata de un poco más de 4.000 publicaciones, que abarcan desde 1863 hasta la actualidad; lo que incluye la digitalización de todas las publicaciones realizadas hasta principios de la década de los 2000 (periodo de la transición a la producción digital).

Esta colección es un testimonio único de cómo el CICR ha comunicado su misión y su acción humanitaria a lo largo del tiempo. La gran variedad de idiomas (135 combinaciones diferentes) y los tipos de publicación (desde caricaturas hasta tratados jurídicos) reflejan la longevidad de nuestra institución, su alcance global y la diversidad de sus actividades y audiencias. La colección también incluye algunas de las obras intelectuales más destacadas del CICR, desde comentarios sobre los tratados de DIH hasta manuales de cirugía de guerra.

Maps, newspapers and catalogues : a look at the Library’s Heritage Collections

Durante el transcurso del año, continuaremos con la digitalización de las colecciones patrimoniales seleccionadas. La colección «Fondo Histórico» es la primera colección de la biblioteca del CICR. Contiene casi 4.000 publicaciones, que abarcan desde mediados del siglo XIX hasta el final de la Primera Guerra Mundial. Con ilustraciones detalladas, papel frágil y numerosas tablas plegadas de difícil manipulación, será una colección desafiante, pero gratificante de digitalizar.

Más información sobre la colección «Fondo Histórico» aquí (artículo en inglés)

Nuestra colección patrimonial «Prisioneros de Guerra» consta de un poco más de 700 elementos relacionados con el cautiverio en tiempos de guerra. Abarca principalmente la Primera y la Segunda Guerra Mundial, con algunas incursiones en el siglo XIX. La mayoría de las publicaciones fueron recopiladas por el CICR para apoyar el trabajo de sus agencias de rastreo durante las dos guerras mundiales y, posteriormente, para el desarrollo de la protección jurídica de los prisioneros de guerra.

La colección incluye reglamentos y acuerdos sobre el trato de los prisioneros de guerra, informes publicados de visitas a campos de prisioneros, diarios de los campos, documentación sobre la ayuda enviada a los campos (incluidos ejemplos de libros educativos y recreativos) y testimonios de antiguos prisioneros de guerra. También incluye una serie de mapas, algunos de los cuales se han restaurado recientemente y se han incluido en la colección para garantizar la coherencia y una mejor conservación.

Más información sobre la colección «Prisioneros de Guerra» aquí (artículo en inglés)

¿Cómo preparamos las colecciones para la digitalización? 

Un proyecto de digitalización implica muchos pasos, con decisiones aparentemente pequeñas pero significativas en cada etapa. Mantenemos siempre presentes nuestros objetivos principales: el acceso global y la preservación a largo plazo, para guiarnos, aunque a veces debemos encontrar un equilibrio entre ambos.

La preparación en la biblioteca comenzó oficialmente en septiembre de 2025 y finalizó en marzo de 2026 para las dos primeras colecciones, y aún está en curso para nuestras colecciones patrimoniales. A continuación, se presenta una descripción general de los diferentes pasos involucrados, introducidos con tres preguntas extraídas directamente de las reuniones semanales de digitalización del equipo de la biblioteca.

“¿Está todo catálogado?”

Los registros descriptivos claros y precisos de la biblioteca, con el nivel de detalle adecuado, son esenciales para que las publicaciones digitalizadas sean fáciles de encontrar. El primer paso en la preparación es, por lo tanto, crear, complementar, completar o corregir nuestros registros existentes, uno por uno. Trabajando con un pequeño equipo y un gran volumen de elementos, debemos hacer algunos compromisos prácticos sobre el nivel de detalle de nuestras descripciones. Esperamos revisarlos y enriquecerlos en una etapa posterior.

Intentamos comprender el razonamiento de nuestros antiguos colegas, asumiendo que existe una lógica detrás de cómo se han recopilado, organizado y descrito los materiales de la biblioteca en el pasado. Nuestra tarea es comprenderla, resolver inconsistencias, corregir errores y mantener la coherencia de las colecciones. Hasta ahora, nuestra mayor sorpresa ha sido la gran cantidad de traducciones existentes de publicaciones del CICR que no se habían descrito previamente, y que solo se conservaban a través de una única copia en nuestro repositorio. Cientos de estas traducciones serán visibles en nuestro catálogo a finales de este año.

Este primer paso también implica algunas «búsqueda del tesoro» (en los días buenos) y «persecuciones inútiles» (en los menos buenos) para localizar elementos faltantes o en otros casos comprender el contexto.

«Vamos a necesitar hacer una segunda ronda, ¿verdad?»

Una vez que tenemos registros descriptivos claros, podemos centrarnos de nuevo en los objetos físicos en sí. La preparación para la digitalización es una oportunidad para revisar su estado y mejorar su almacenamiento cuando sea necesario. Aquí, estamos muy agradecidos por el apoyo de nuestra especialista en conservación interno, quien se muestra en la fotografía de la derecha, reparando un mapa de nuestra colección patrimonial.

Recorte de páginas y reparación de mapas

En esta etapa, reubicamos libros, folletos y periódicos frágiles en cajas y carpetas de cartón libre de ácido. Nos ocupamos de las páginas sin cortar, retiramos soportes de otros formatos que deben almacenarse por separado (los años 80 y 90 con su avalancha de cintas VHS y CDs-ROM…), y excluimos las publicaciones particularmente frágiles o dañadas de la digitalización.

Inevitablemente, la segunda ronda se convierte en una tercera, ya que optimizamos la ubicación para el transporte y la digitalización fuera de nuestras instalaciones.

«¿Estimamos correctamente?»

Número de publicaciones, número de páginas, peso de las cajas: la preparación para un proyecto de digitalización también implica trabajar con números. Estas estimaciones sirven tanto para la planificación interna y la asignación de recursos (ya que nuestro trabajo es una pequeña parte de un proyecto más amplio) como para el trabajo del proveedor externo que se encarga del escaneo. Una regla general: siempre hay más páginas en una colección de las que se espera, y aún hay algunas más.

Más allá de los números, proporcionamos a nuestro proveedor de digitalización instrucciones de escaneo, abordando cuestiones como la presencia de papel semitransparente (por favor, utilice contraste), páginas en blanco (por favor, escanee si están incluidas en la paginación) o ilustraciones plegadas (por favor, despliegue y escanee como una sola imagen).

Eventualmente, todo se integra en una hoja de cálculo: la ubicación de cada elemento dentro de la colección, un nombre de archivo basado en un identificador único y elementos bibliográficos para la identificación por parte del operador de escaneo y para el control de calidad. Este paso garantiza que siempre tendremos un vínculo entre un objeto físico en nuestras colecciones y su réplica digital correspondiente. Código(s) de referencia, título, fecha, idioma(s) y, a veces, autor(es): cada elemento de información tiene un propósito en el proceso. Documentar el idioma, por ejemplo, sirve para seleccionar el diccionario adecuado para el reconocimiento óptico de caracteres (OCR por sus siglas en inglés). Una vez que la capa de texto se procesa correctamente, será posible realizar búsquedas de texto completo a través de los materiales digitalizados.

Detrás de las cámaras: hojas de seguimiento y control de calidad

¿Qué sigue después?

Las dos primeras colecciones se transportaron para su escaneo fuera de nuestras instalaciones a finales de abril de 2026. Ahora estamos entrando en una fase de pruebas para la transferencia y el control de calidad de los documentos digitalizados.

Esperamos poner a disposición las primeras colecciones digitalizadas en nuestro catálogo en línea en otoño, comenzando con las traducciones de los tratados de Derecho Internacional Humanitario y el repositorio institucional de publicaciones del CICR. Las colecciones patrimoniales seguirán en 2027.

Nuestra experiencia pasada nos ha demostrado que la digitalización en sí misma es solo el primer paso: el trabajo continúa para que las colecciones digitalizadas sean fáciles de encontrar y utilizar. Estén atentos a las novedades y si tienen alguna necesidad de investigación relacionada, no duden en enviar un correo electrónico al equipo a library@icrc.org. También se están elaborando planes para un futuro portal unificado diseñado para reunir todos los archivos y recursos bibliográficos del CICR en un solo lugar, con nuevas formas de búsqueda, exploración y conexión.

Por último, pero no menos importante, un sincero agradecimiento a todos los colegas involucrados, desde la gestión del programa hasta los departamentos de técnicos y adquisiciones, por el trabajo realizado hasta ahora y por el trabajo que aún está por realizar.

De la estantería al camión al escáner y pronto de vuelta


[1] Con algunas excepciones, por ejemplo, algunos documentos de la CICR, considerados «literatura gris», que se encuentran en la biblioteca, quedan fuera del proyecto por el momento, pero es muy posible que se incluyan en el futuro.