Este tema se centra en el impacto humanitario de las minas terrestres antipersonal y en el imperativo de su prohibición en virtud del derecho internacional humanitario. Destaca el daño duradero que estas armas infligen a las personas civiles y a las comunidades, y refuerza la necesidad de la adhesión universal y la plena aplicación de la Convención sobre la Prohibición de las Minas Antipersonal.